miércoles, 23 de marzo de 2011

THE KIDS ARE ALL RIGHT (LOS NIÑOS ESTÁN BIEN)

Annette Benning, es Nic, y Julianne Moore es Jules. “El” y ella como pareja tienen dos hijos: Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson), que son resultado de inseminación artificial. Estos lo saben, entienden con madurez la relación gay de sus respectivas “madres”, pero ya adolescentes desean conocer al hombre que donó su semen incógnito. Mark Ruffalo, es Paul, el donante con hobbie de motociclista y espíritu libre.

Lisa Cholodenko los dirige con su experiencia en el manejo de temas lésbicos (“L World”, “High art”). Orienta muy bien los ademanes masculinos pero suaves de la Benning, logrando que fuera nominada por su papel. Aconseja correctamente a Moore para ser la parte “pasiva” de la pareja. Un par de estrellas de primer orden que levantan el nivel de la película.

Luego llega Paul, se entromete y seduce a …, poniendo a prueba la red de amor de esta familia. Ruffalo, el actor, se repite una enésima vez sin elevar sus calidades.

Esta familia, resultado de avances en biotecnología y del “open mind” social contemporáneo, hay que enfatizarlo, es bien funcional configurada de esa forma. Lo único que la pondrá en peligro de ser “disfuncional” serán las veleidades del hombre (el macho) “alfa”.

NO STRINGS ATTACHED (AMIGOS CON DERECHOS)

Ivan Reitman, el director, es de los mejores. Ashton Kutcher (“El efecto mariposa”) es Adam y Natalie Portman es Emma: ¿Adam y Emma? Adam es un libertino sin destino y Emma una mejor amiga, que desea una relación sin ataduras. Pero el amor hace trampas.

En el cine, como en la vida, se recrea la realidad de las desiguales relaciones de pareja, tanto a nivel profesional como en el denso y confuso mundo romántico.

¿Qué hace el meritorio esposo joven de la recordada y siempre bella Demi Moore en el cine? ¿Qué pasa con Natalie Portman mezclada en trabajo profesional de actuación con un gigoló mediocre? Dentro de la película hay una disparidad que reproduce la enorme diferencia actoral de Ashton y Natalie.

Ashton puede ser un atractivo de taquilla para adolescentes sin formación estética o criterio artístico, pero no pasa de ser marioneta de productoras en búsqueda de insumo barato para un mercado en crisis. Natalie ha aceptado muchos trabajos, desempeñados con competencias artísticas probadas, desde que comenzó en el cine. Algún día ambos tendrían que toparse en el contradictorio mundo de talentos verdaderos y figuras de marketing.